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1999

DISCUSIÓN. CONCLUSIONES

La participación ha experimentado un ascenso significativo en números absolutos respecto a la registrada en 1997.

En lo relativo al porcentaje de centros participantes respecto al total de adscritos al PAPPS vuelve a producirse una disminución. Este hecho suscita de nuevo el comentario sobre la importancia de un registro en el que figuren los centros según su grado de participación en el programa. Aunque el diseño de la evaluación no incluye cada año a los mismos centros, si observamos el dato de la media de años de adscripción al programa vemos cómo es aproximadamente 2 años superior al registrado en la evaluación de 1997; esto indica que no se está produciendo el fenómeno de que evalúan en mayor proporción los centros de reciente adscripción sino que hay una continuidad en muchos centros que llevan más tiempo en el programa y participan regularmente en la evaluación.

El programa informático, en su primer año de funcionamiento, ha presentado algunas anomalías que han restado número de casos al análisis estadístico pero en ningún caso se han producido sesgos de selección.

Respecto a los resultados de cumplimentación de actividades preventivas de forma general podemos decir que, a semejanza de la evaluación de 1997, los índices obtenidos han alcanzado unos niveles apartir de los cuales parece difícil la mejora.

La cumplimentación de las actividades preventivas del subprograma infantil presenta niveles altos o muy altos, lo que se interpreta como una buena integración de estas actividades en la práctica pediátrica. Este subprograma incluye un conjunto de procedimientos, clásicamente clasificados en el campo de la puericultura, que se desarrollan con un buen nivel de coordinación entre los pediatras y la enfermería pediátrica en los centros con estos profesionales, y son bien asumidos por los médicos de familia en su ausencia.

Hay que reseñar, como más sobresaliente, que después de una caída en el resultado durante 1997 de la edad en la primera visita – difícilmente interpretable -, se ha obtenido en esta evaluación un índice en consonancia con anteriores evaluaciones, que sitúa en niveles elevados (81,1%) el porcentaje de niños que son visitados antes de 1 mes, aspecto clave para una implantación completa del cronograma previsto en el programa de seguimiento.

La duración de la lactancia materna superior a tres meses ha seguido una tendencia ascendente, alcanzando en esta evaluación su mayor cuota (39,6 %); completando este dato, y como aspecto positivo, se ha encontrado la cifra más baja de no-iniciación de lactancia materna en la serie evaluada.

Alcanzan cifras elevadas las actuaciones relacionadas con la somatometría seriada, el seguimiento de desarrollo psicomotor, el cribado de la displasia de cadera, la exploración testicular y las correspondientes a vacunaciones infantiles. En muchas de ellas las cifras obtenidas en la evaluación de 1999 son las superiores obtenidas en las sucesivas evaluaciones del programa.

Aunque se ha mejorado en los cribados sensoriales (estrabismo, optotipos, hipoacusia), así como en los que la educación sanitaria es la herramienta del programa (prevención del tabaquismo pasivo, consejo nutricional, salud bucodental), existe en ambas áreas un margen de mejora, probablemente relacionado con la mejor dotación en aspectos de infraestructura para los cribados sensoriales, y con una mayor sensibilización para neutralizar un posible subregistro de actividades; en este último caso, es bueno generalizar la idea de que la actividad no registrada, es una actividad no realizada, y que este factor actúa en menoscabo de la constatación de una buena práctica que probablemente se viene desarrollando.

El genograma o equivalente narrativo también permite margen para la mejora. La paulatina informatización de las historias clínicas, no parece, a la vista de los programas actualmente mas en uso, que vaya a favorecer el desarrollo de esta actividad preventiva.

El grado de cumplimentación de las actividades del subprograma del adulto se mantiene elevado en el paquete mínimo, aún con un margen de mejora que oscila entre el 20% (que no consta la presión arterial), 21,4% (no consta el consumo de tabaco) y el 25,8% (en el caso del alcohol). Los índices en la hipercolesterolemia han empeorado, ya que ha aumentado el item "no consta" y "hace más tiempo del recomendado", con un descenso importante del "correcto", manteniéndose el dato de hipercolesterolemia. No deja de sorprender el dato que el 26,9% de las historias clínicas evaluadas no tengan registrado una analítica de colesterol, dada la gran medicalización que existe con esta actividad, ya detectada en evaluaciones previas. La vacunación antitetánica ha presentado una leve mejora, sin a penas modificaciones en la vacunación de gripe y rubeola. En cuanto al subprograma de la mujer, el número de historias clínicas evaluadas en cada una de las actividades es bajo por lo que los datos son más imprecisos y por lo tanto se ha de ser cauto en la interpretación. No obstante es de destacar, que aunque la anticoncepción sufre un leve empeoramiento, la mamografía, presenta un ligero incremento, aunque queda mucho margen de mejora. El genograma, aunque el resultado ha empeorado, se ha evaluado en un elevado número de historias respecto al año anterior.

En la mayoría de las actividades se objetiva un aumento del item "correcto", con un descenso del "no consta", lo que nos indica una mejoría progresiva de los índices de cumplimentación respecto a las evaluaciones pasadas, en las que se describía el denominado "factor cansancio".

Este año se ha evaluado por primera vez la práctica del consejo a los fumadores y bebedores excesivos de alcohol detectados. Del total de 2.091 historias clínicas evaluadas de fumadores, habían recibido consejo antitabaco en el periodo el 47% y de los 639 bebedores de alcohol, el 55,3%. Dado que en las actividades de consejo suele existir un infrarregistro, estos datos, aunque mejorables, son aceptables, requiriendo un seguimiento en futuras evaluaciones.

Si bien los niveles de pediatría son buenos de forma general, en la población adulta se han alcanzado unos índices más discretos. Podemos pensar que estos datos constituyen el nivel medio de referencia que puede alcanzarse con el actual sistema de atención primaria de salud. O quizás que existe la posibilidad de introducir cambios organizativos que consigan mejorar la situación descrita. Estos cambios pasan, necesariamente, por la implicación tanto del médico como de la enfermera. Dado que la consulta de demanda es el servicio que llega a una mayor proporción de la población es allí donde han de centrarse los esfuerzos.

Sigue siendo una asignatura pendiente el perfilar un mejor método para evaluar el programa de salud mental.

De todo lo comentado siguen vigentes las propuestas que se emitían en la evaluación de 1997. Respecto a futuras evaluaciones se han de realizar las siguientes tareas:

  1. Es necesaria una puesta a punto del programa informático aprovechando el material que ahora se tiene para suprimir, de una forma razonable, los errores en la recogida de datos.
  2. Es necesario introducir de forma paulatina indicadores de resultado.
  3. El periodo de recogida de datos de la evaluación 1999 ha resultado más adecuado que el que se utilizaba con anterioridad.
  4. Es necesario estudiar la forma de automatizar la evaluación PAPPS en aquellos centros de salud, cada vez en mayor número, que trabajan con historia clínica informatizada.

 
PRESENTACIÓN
POBLACIÓN DE ESTUDIO Y MÉTODOS
DESCRIPCIÓN VARIABLES DE ESTRUCTURA
CUMPLIMENTACIÓN ACTIVIDADES PREVENTIVAS
ANÁLISIS DE ASOCIACIONES ENTRE VARIABLES
CONCLUSIONES
ANEXO

 

 

 
 


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