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DISCUSIÓN.
El presente estudio presenta las limitaciones
inherentes a su diseño estrictamente descriptivo.
La participación -85 centros (13,2% de
los centros adscritos al PAPPS)- ha sido inferior
a la que se produce en las evaluaciones del programa.
No obstante vemos como se hallan representadas
la práctica totalidad de las Comunidades
Autónomas y al comparar las características
estructurales de los centros de salud participantes
con las obtenidas en el último estudio
de evaluación observamos unos resultados
semejantes. Por estos motivos pensamos que los
resultados no presentan sesgos de selección
de los participantes. Por otra parte el tamaño
de la muestra es suficiente para obtener unos
resultados con una precisión adecuada.
De forma general las respuestas indican una percepción
individual de que la prevención es importante.
Dentro de este contexto global de respuestas afirmativas
se observan datos de interés:
En las preguntas genéricas sobre la importancia
de la prevención (1 a 4) son relevantes
las diferencias entre medicina y enfermería:
hay un 10% menos de personas que consideran muy
importante que la enfermera les apliquen medidas
preventivas respecto al médico. Existe
la misma diferencia porcentual en la percepción
que los usuarios tienen de si el médico
o la enfermera les hacen prevención.
Cuando se describe por separado la importancia
que tiene la realización de cada una de
las actividades preventivas se observan diferencias
notables entre las actividades de consejo (tabaco
y alcohol) y las que son medicalizadas (HTA, colesterol
y vacunas) que presentan una mejor valoración.
En cuanto a la percepción de si se les
realiza cada una de las actividades estudiadas
se observa cómo destaca el interrogatorio
del tabaco como actividad más realizada
(88%) frente a la toma de presión arterial
(67%) como la que menos se realiza. El resto de
actividades también presentan proporciones
más bajas que la del tabaco: determinación
del colesterol (73%) y vacunas (70%). De estos
resultados nos surge la pregunta de cual es su
relación con lo que se encuentra registrado
como hecho en las historias clínicas. Para
aproximarnos a la respuesta de esta cuestión
hemos comparado los resultados de la encuesta
con los obtenidos en la última evaluación
del PAPPS en la figura 9. No se incluye el dato
de vacunas ya que resulta difícil la comparación
por el hecho de que en la evaluación PAPPS
son varias las vacunas estudiadas y los datos
se presentan individualizados para cada vacuna
(es decir que no se calcula un indicador global
de estar vacunado de algo). Tras expresar las
cautelas debidas a los posibles errores que una
comparación de este tipo puede acarrear,
si que llama la atención la estrecha relación
entre los índices obtenidos en la toma
de presión arterial y determinación
del colesterol en ambas fuentes de datos. Existe,
además, una llamativa diferencia en las
actividades de consejo que puede atribuirse a
diversos elementos entre los que destacamos el
infrarregistro de estas actividades en la historia
clínica.

Figura 9. Comparación de la cumplimentación
de las actividades preventivas según la
encuesta y según los datos de la evaluación
Papps 2001.
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